Plataformas OTT y la nueva era del entretenimiento audiovisual

En este mismo momento, Bruno Aiub está impulsando una vez más transformaciones en el mercado de los creadores de contenido. Independientemente de las opiniones sobre su figura pública, su impacto en la industria merece ser analizado.

Plataformas OTT y la nueva era del entretenimiento audiovisual

Durante la semana en que produzco este video, internet presencia —en medio de la Copa del Mundo y de miles de otras controversias— una ruptura pública entre Bruno Aiub, también conocido como Monark, quien fue cancelado tras una declaración controvertida y desafortunada en su programa, e Igor Coelho, conocido como Igor 3K.

Ambos eran socios y presentadores del Flow Podcast, que en aquel momento se convirtió en uno de los programas en línea más influyentes de Brasil. En un intento por defender una concepción de la libertad de expresión similar a la de Estados Unidos, Bruno sostuvo que el Estado brasileño debería permitir, entre otras cosas, la creación de un partido nazi.

Tras esa declaración, la presión mediática se intensificó. Invitados que anteriormente habían colaborado con Flow solicitaron la eliminación de sus episodios. Los patrocinadores rescindieron sus contratos e incluso YouTube suspendió la monetización del canal. Toda la estructura financiera de Flow Studios se vio sacudida, poniendo en duda la continuidad de sus programas.

De generar millones en ingresos a prácticamente nada, la empresa tuvo que sostener repentinamente una operación grande y costosa con decenas de empleados. La asociación entre los dos fundadores, ya desgastada por incidentes similares, no sobrevivió. Se llegó a un acuerdo: Igor compraría la participación de Bruno y continuaría liderando el proyecto.

Ambos siguieron sus propios caminos.

Incapaz de distribuir su contenido a través de los canales más consolidados de internet, Bruno migró a plataformas emergentes, solo para enfrentarse a nuevas controversias y restricciones relacionadas con sus declaraciones sobre la seguridad de las máquinas de votación electrónica. Más tarde se trasladó a Estados Unidos, donde permaneció durante varios años.

Igor asumió la difícil tarea de reconstruir Flow Studios, una marca que había quedado asociada en el imaginario público con una de las ideologías más condenadas de la historia contemporánea. Fue una labor ingrata.

Persona Non Grata

Y aquí llegamos a la parte que nos interesa en este canal.

Después de regresar de Estados Unidos, Bruno expresó su intención de relanzar su programa de entrevistas en internet. Sin embargo, descubrió que las consecuencias comerciales de su cancelación persistían. Varias plataformas ya no lo aceptaban como socio comercial, creando una especie de exilio digital de largo plazo.

¿Qué haces cuando ningún distribuidor quiere tu contenido?

Preferencia de la Audiencia

Existe un punto extremadamente importante que todo productor audiovisual debe comprender: los distribuidores tienen preferencias de audiencia.

La era de los algoritmos suele ser criticada, pero este fenómeno siempre ha formado parte de la naturaleza de los medios audiovisuales. Toda red de exhibición —tradicional o digital, comercial o ideológica— posee un público objetivo específico al que debe atender para sostener su modelo de negocio.

Esto afecta directamente la curaduría de contenidos. El mismo principio se aplica a Sundance, al Festival de Cine de Gramado, a Cinemark, Cinépolis, Globo, SBT, Netflix, Prime Video, YouTube, Instagram o TikTok. La diferencia es que, mientras los medios tradicionales delegaban esta función a ejecutivos, las plataformas digitales la transfirieron a los algoritmos. El combustible, sin embargo, sigue siendo el mismo: la audiencia.

Viví esto en primera persona cuando terminé Rose, mi primer cortometraje. Inicialmente lo publiqué en YouTube, pero con el tiempo comprendí que la plataforma difícilmente recompensaría producciones cinematográficas compuestas por historias autocontenidas en un solo video. Su preferencia está en el contenido serializado y recurrente. Y ese no era el camino que buscaba como cineasta audiovisual en aquel momento.

Parte da equipe de Rose
Parte del equipo de Rose. De izquierda a derecha. João Paulo, Magna, Nené, Alef Rodrigues, Júlia Vitória, Giovana, Eva Rodrigues, Hélio Rosa

Modelos de Ingresos

Estas reflexiones me llevaron a concluir que existen dos grandes categorías para generar ingresos en los medios audiovisuales: el marketing o la venta de entradas.

En el modelo basado en marketing, el contenido funciona como un instrumento promocional para productos, servicios o ideas de terceros. La expectativa es que la audiencia consuma aquello que se está anunciando.

En el modelo basado en la venta de entradas, el propio contenido es el producto que se comercializa. Las personas pagan para acceder a una experiencia audiovisual, ya sea de entretenimiento, educación o información.

Gran parte de internet funciona predominantemente bajo el primer modelo.

Es posible combinar ambos, pero casi siempre uno termina predominando sobre el otro.

Cuando ocurrió la cancelación de Bruno Aiub, Flow ya había reducido significativamente su dependencia del modelo de venta de entradas —representado por los seguidores recurrentes— y había adoptado la publicidad con mayor intensidad, volviéndose cada vez más dependiente de los patrocinadores.

Todo Contenido Tiene Su Audiencia

La elección del modelo de negocio y del socio distribuidor es decisiva para determinar la libertad editorial y financiera de cualquier productor audiovisual.

Cada modelo posee sus ventajas y limitaciones.

La principal desventaja del modelo de venta de entradas es la necesidad de controlar prácticamente toda la cadena, desde la creación hasta la exhibición. La principal limitación del modelo basado en marketing es la aceptación comercial. Dependiendo del contenido producido, ciertas marcas simplemente no querrán asociar su imagen con él.

Recuerdo entrevistas en las que Felipe Castanhari hablaba sobre las dificultades para monetizar documentales sobre la Segunda Guerra Mundial debido a la presencia de temas violentos.

Por esa razón, siempre existirán situaciones en las que una determinada audiencia no resulte de interés para ningún distribuidor comercial o institucional existente.

Plataformas OTT Personalizadas

En esos casos, la solución puede consistir en asumir un mayor control sobre la cadena de distribución.

Los métodos tradicionales de exhibición requerían grandes estructuras de transmisión e infraestructura física. Con la popularización de internet, se volvió posible prescindir de estos intermediarios. Surgió entonces el concepto Over-The-Top (OTT), que engloba la distribución directa de contenidos a través de la red —videos, música, textos e imágenes—, ya sea de forma gratuita, como en YouTube, o mediante suscripción, como en Netflix.

Desarrollar una plataforma propia exige equipos técnicos, infraestructura de servidores y sistemas de pago robustos, algo difícil, aunque no imposible, para los creadores independientes.

Afortunadamente, muchas empresas ofrecen hoy esta infraestructura como servicio. Esto permite que los productores concentren sus esfuerzos en la creación de contenido, manteniendo al mismo tiempo una mayor libertad editorial y una relación directa con su audiencia.

Las plataformas OTT representan una excelente alternativa para profesores, investigadores y especialistas que desean distribuir conocimiento y monetizar su trabajo sin depender de intermediarios.

Este modelo también demostró ser perfectamente compatible con el proyecto BIGLAGO y, en mi opinión, constituye uno de los caminos más prometedores para los cineastas verdaderamente independientes.

Y es precisamente aquí donde Bruno Aiub puede volver a influir en el mercado audiovisual brasileño: al popularizar un modelo de consumo basado en la relación directa entre creador y audiencia.

En el ámbito educativo, este hábito ya está ampliamente consolidado. En el entretenimiento, sin embargo, podríamos estar presenciando uno de los primeros casos en que una figura de gran notoriedad decide adoptar este camino a gran escala.

Más importante que la trayectoria individual de cualquier creador es la transformación estructural que puede revelar: la transición de un modelo dependiente de las grandes plataformas hacia un ecosistema en el que los productores asumen cada vez más el control de su propia distribución.